En el CEIP Pierres Vedel han trabajado ya varias de las acciones simbólicas que plantea el PIVA. Por un lado, el patio se ha transformado en un auténtico escenario de convivencia gracias a la Liga de Datchball Interetapas. Organizados bajo el espíritu de un «Reto Olímpico», alumnos y alumnas de diferentes edades se han unido para jugar, competir de forma sana y, sobre todo, compartir el tiempo de recreo.
Divididos por equipos de colores —rojo, negro, azul y blanco—, el alumnado ha llenado la pista de energía y alegría. Lo más bonito de la experiencia ha sido ver cómo desaparecían las barreras de la edad: los más mayores no solo jugaban, sino que se volcaban animando y cuidando a los más pequeños, creando un ambiente de respeto y apoyo mutuo que contagiaba a todo el colegio.

Después, aprovechan la vuelta del recreo para realizar pausas activas que ayudan al alumnado a transitar desde el juego hacia el trabajo en el aula. A través de dinámicas de atención plena, logramos que los niños y niñas autoregulen su energía cuando están más nerviosos.
Para ello, utilizan recursos sensoriales como el palo de lluvia, ejercicios de conciencia corporal siguiendo la silueta de los dedos o las rayas de la mano, y el uso del «boli que calma». También incluyen retos de precisión, como completar laberintos sin levantar el dedo ni la vista, o juegos de escucha activa para identificar sonidos de la naturaleza. Con estas pequeñas cuñas, transforman la intensidad del patio en una concentración serena y productiva.



Por último, como parte del compromiso con la salud integral, trabajan la higiene del descanso a través de sesiones de Yoga. Entendiendo que un buen descanso no solo depende de las horas de sueño, sino de la capacidad de relajar el cuerpo y soltar las tensiones acumuladas durante el día.
A través de las diferentes posturas y de la respiración consciente, el alumnado aprende a identificar sus niveles de fatiga y a utilizar el yoga como una herramienta para alcanzar un estado de calma profunda. Estas rutinas fomentan hábitos de relajación que los niños y niñas pueden trasladar a sus hogares, mejorando así su calidad de descanso y su bienestar emocional.




