En el colegio Calasancio de Zaragoza han trabajado con el alumnado la importancia de dormir bien como base para la salud, el bienestar emocional y el rendimiento en el día a día. Han intentado hacerlo de una forma práctica, participativa y cercana a su realidad.
En primer lugar, el alumnado ha llevado a cabo un registro semanal mediante un “camómetro del sueño”, donde han ido anotando cada día aspectos como las horas de descanso, el uso de pantallas antes de dormir, si realizaban alguna rutina de relajación y cómo se sentían al despertarse. Esta herramienta les ha ayudado a tomar conciencia de sus propios hábitos.
Además, han trabajado con varias fichas de las descargables de la página web del PIVA. Una de ellas, la de los cinco trucos para dormir mejor, fomentando así la reflexión individual. Por otro lado, han realizado la dinámica grupal con Cocón, al que no le gusta dormir bien. En grupos de cuatro, han diseñado un plan para no descansar correctamente, lo que ha resultado muy motivador y divertido. A partir de ahí, han podido analizar esos hábitos negativos y darles la vuelta para identificar buenas prácticas.
También han visto un par de vídeos adaptados a su edad sobre la higiene del sueño, que les han servido para reforzar contenidos y generar debate en clase sobre cuáles son las mejores rutinas y condiciones para dormir bien.
Como actividad de cierre, se han convertido “Detectives del sueño”. En parejas, han analizado su propio camómetro, comparando resultados e identificando qué hábitos les ayudan a descansar mejor y cuáles deberían mejorar. Después, cada uno ha hecho una pequeña reflexión final recogiendo sus puntos fuertes y aspectos a mejorar. Ha sido una forma muy buena de trabajar la metacognición y de conectar el aprendizaje con su vida diaria.
La verdad es que la implicación del alumnado ha sido muy alta durante toda la propuesta, han participado mucho y han mostrado bastante interés por mejorar sus propios hábitos.


