En el CRA Aranda Isuela, el alumnado incorpora pausas activas dentro de la jornada escolar, especialmente entre aquellas áreas donde el contenido curricular resulta más intenso y requiere mayor concentración. Durante unos minutos, los niños y niñas escuchan música y realizan movimientos corporales como bailes, saltos o pequeños retos motrices que les ayudan a desconectar, oxigenar el cerebro y recargar energía.
Estas pausas no solo favorecen el bienestar físico, sino que también mejoran la atención, la concentración y el clima de aula.
JARQUE SE ACTIVA: ENERGÍA PARA SEGUIR APRENDIENDO

